Cuando acuda al médico para recibir tratamientos antialérgicos, asegúrese de suministrar su historial médico detallado. Algunos medicamentos para aliviar su alergia pueden complicar otros padecimientos que esté sufriendo durante el tratamiento.
Los medicamentos recetados para tratar alergias, al igual que la mayoría de los fármacos, pueden ocasionar ciertos efectos secundarios. Si omite a su médico información importante sobre su estado de salud, éste podría recetarle medicamentos que compliquen padecimientos que olvide mencionarle.
Contraindicaciones sobre antihistamínicos
Si usted padece de presión alta o cualquier tipo de complicación cardíaca, debe notificarlo a su médico, ya que los antihistamínicos están contraindicados en su caso.
Igualmente, debe informar al especialista si padece de glaucoma, problemas respiratorios como asma, bronquitis o enfisema pulmonar, enfermedades del riñon y enfermedades del hígado.
En el caso masculino, es importante notificar si tiene dificultades para orinar, ya que podrían estar causadas por el agrandamiento de la glándula prostática, condición bajo la cual no se recomiendan estos medicamentos.
Contraindicaciones sobre corticoesteroides
Estos medicamentos no suelen recetarse especialmente si el paciente sufre de herpes ocular o tuberculosis.
Cuando visite el médico para tratar su alergia, notifíquele si sufre o tiene sospecha de padecer hipertensión, úlceras, osteoporosis, insuficiencia renal o problemas cardíacos.
Los corticoesteroides suelen complicar la osteoporosis. Por ello, si el paciente sufre de osteoporosis o presenta factores de riesgo de esta afección, se le recomienda ingerir suplementos de calcio y consumir alimentos ricos en este nutriente.






Las mascotas son una de las fuentes más conocidas de alergias. Sin embargo, es importante para la salud emocional de los niños tener algún animal doméstico. Con la aplicación de algunos consejos prácticos, podría evitar en lo posible las reacciones alérgicas causadas por animales.
Durante las vacaciones se debe procurar el descanso y el esparcimiento. Sin embargo, cambiar de ambiente puede implicar reacciones alérgicas que arruinen el plan inicial de disfrutar un viaje de placer. Los destinos que mejor favorecen a quienes padecen alergias son las zonas de montaña a más de 1000 metros sobre el nivel del mar y las áreas costeras con poca vegetación. Allí, el aire está más limpio y libre de polen. Las mejores épocas para viajar son otoño e invierno, pues hay menos polen circulando en el ambiente. Equipaje antialérgico Al preparar las cosas para el viaje, no debe olvidar todos sus medicamentos para la alergia, tanto los preventivos como los correctivos. También puede incluir epinefrina autoinyectable para contar con ella en caso de crisis severas. Igualmente, deben incluirse pañuelos para evitar polvaredas, toallas y fundas antialérgicas, gafas de sol y otras protecciones que considere necesarias. Tratamientos preventivos Si viaja a sitios de baja temperatura, es recomendable que consulte al médico previamente. El aire frío baja la temperatura de las vías respiratorias e incluso afecta los bronquios, por lo que puede necesitar un ajuste en su medicación para este tipo de destinos. También es recomendable que su médico le proporcione algún tipo de identificación de alerta médica que especifique los agentes ante los cuales reacciona. Esto le será útil en casos de emergencia.