La colocación de piercings en el cuerpo no debería presentar grandes riesgos si se realiza en manos de profesionales. Sin embargo, hay varios alérgenos a los que podría exponerse durante el procedimiento, los cuales complicarían una experiencia que debería ser inofensiva.
Son bien conocidas las numerosas alertas sanitarias alrededor del procedimiento de colocación de piercings. Por ello, quienes opten por decorar su cuerpo con ornamentos metálicos incrustados a la piel, deben acudir a personal certificado con altísimas normas higiénicas.
Sin embargo, aún con el mejor y más higienizado staff, el procedimiento podría presentar complicaciones asociadas con diversos tipos de alergias, ya que varios componentes potencialmente alérgenos están inmersos en el proceso. Conózcalos y tome sus precauciones.
- Alergia al látex: los guantes estériles y otros implementos quirúrgicos que utilizan los colocadores de piercings podrían estar hechos a base de látex. En algunas personas, este componente resulta altamente alérgico, causando brotes, inflamación de las vías respiratorias e incluso shock. Estos resultan más alérgenos si contienen talco, ya que al ponerlos y quitarlos se libera en el aire el talco con partículas de látex, el cual podría aspirarse. Si tiene antecedentes de reacción negativa al látex, infórmelo antes de realizar el procedimiento.
- Alergia al níquel: el uso de productos metálicos a base de níquel ocasiona dermatitis en algunas personas. Si nota irritación, comezón y erupciones en la piel que tiene contacto directo con la prenda, es probable que sufra de alergia al níquel y se esté exponiendo a éste a través del piercing. Utilice productos de oro, plata u otros componentes sin níquel.
- Alergia a los anestésicos: durante la colocación de piercings, se utiliza por lo general anestesia local en spray o en inyecciones subcutáneas, dependiendo del procedimiento. Algunas personas desarrollan sensibilidad a ciertas anestesias, por lo que es importante informar de cualquier reacción anterior y estar al pendiente de todo síntoma extraño después de la aplicación de la misma.
- Otras alergias: si el sitio no está adecuadamente esterilizado y protegido, es posible que pudiera presentar otras alergias. Por ejemplo, si la silla o camilla a utilizar no ha sido protegida de sudores y secreciones, o no ha sido debidamente esterilizada, podría experimentar dermatitis al contacto. El mejor preventivo es acudir con profesionales certificados que apliquen altas normas de higiene en su procedimiento. Igualmente, asegúrese de utilizar forros estériles en la superficie en la que deba colocarse.
